Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

martes, 27 de septiembre de 2016

Numeralidades.

SISTEMA NUMÉRICO DOCENAL.

Se me ha ocurrido una idea peregrina, pero mínimamente útil.

Tan mínimamente útil como para servir tan solo para hacer este post.

La idea peregrina consiste en hacer un sistema numérico con base 12.

Lo que no está muy alejado de la realidad porque el sistema de base 12 es del horario que rige nuestro tiempo. De modo que el día está compuesto de dos periodos de 12 horas, cada hora por 60 minutos, 5 veces 12. cada minuto 60 segundos. Y para dividir los segundo este sistema se abandona al decimal.

El sistema decenal se debió usar mucho pero se  viene reduciendo su uso aunque se resiste a desaparecer en un punto tan visceral como es el de los huevos. Porque las docenas rige para comerciar con huevos. Que se venden y se compran por docenas o por medias docenas. Aunque el sistema decimal acosa también en este campo, ya que en los supermercados ya se ven embalajes de diez huevos. Que, francamente, se me hace raro y  supongo que su progresión se ve favorecida con la intención de algunos hueveros de darnos menos huevos de lo esperado, como ocurre con las botellas de vino y las latas de pintura que ya son, por lo general, de 3/4 en vez de litro.

Ya he dicho en una ocasión que las decenas de años, que impresionan tanto, no tienen por qué impresionar nada. Porque si bien un año es algo verdaderamente temporal, es el tiempo que tarda la Tierra en rodear al Sol, un decena nada tiene que ver con el tiempo, sino con nuestro modo de contar. De modo que yo mismo, sería sesentón contado en docenas cuando soy setentón en decenas.

Claro que habría que inventarse dos cifras una para el diez, otra para el once: & y M. Mientras que el doce se escribiría 10 ¡Por lo que habría que tener mucho cuidado porque en este sistema 10 se lee doce!

Con lo cual el sistema numérico docenal tendría 12 cifras:

0,1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, & y M

Tras el 0 los 12 primeros números serían:

1-uno, 2-dos, 3-tres, 4-cuatro, 5-cinco, 6-seis, 7-siete, 8-ocho, 9-nueve, &-diez, M-once y 10-doce.

La 2ª docena sería:
11-once, 12-doce ...1&-diecidiez, 1M-diecionce y 20 veinte

¡pero ojo! que 20 en el sistema docenal se corresponde a 24 en el decimal! Como 30 con 36, 40 con 48 etc.

¿Qué os parece? Mi madre diría que cuando el demonio no tiene nada que hacer alza el rabo y palpa moscas. No es que yo no tenga nada que hacer, es que acabo de salir de un trancazo, y aunque ya estoy bien, quería tomármelo con calma ¡Y como no puedo estar sin darle a algo, le doy al coco con esto!




martes, 20 de septiembre de 2016

Lo abstracto y lo concreto.

ARTE ABSTRACTO Y ARTE CONCRETO.

Hace unos días tuvimos en casa una tertulia con unos amigos. Tratábamos el tema del juicio estético, y no llegamos a nada.

A propósito de que a una amiga común no le había gustado la exposición de Ingres, entre otras cosas porque había un culo muy gordo en el cuadro del harén. Decía yo que los cuadros no tienen culo. Que es otro modo de decir lo que se dice cuando se dice "esto no es una pipa".

También decía yo que por detrás todos los cuadros son iguales.

Con esas cosas quería decir que la realidad de un cuadros es el cuadro mismo, como la realidad de una silla es la silla misma. Lo que ocurre es que como los cuadros realistas representan una realidad distinta, como, por ejemplo un harén o una pipa, llega uno a creerse que la realidad de esos cuadros es el harén, con los culos correspondientes, o la pipa.

Pero si miramos por detrás un cuadro de Ingres y uno de Tapies no se aprecian grandes diferencias, porque se evidencia que la realidad de los cuadros consiste, por lo general, en un bastidor de madera en el que está sujeta una tela con imprimación, en la que se ha pintado algo.

Pues bien, si vamos a la cara principal de los cuadros vemos que pertenecen a una de las dos clases distintas de cuadros que hay: abstractos y concretos.

Los abstractos son aquellos que están pintados remedando una realidad visual ajena al cuadro, por ejemplo un paisaje de Marquet, que a mí los paisajes de este pintor me gustan mucho.

Pero claro, por más cuidado que ponga el pintor no le va a quedar el cuadro como el modelo ¡ni siquiera en los trampantojos! Siempre tendrá que abstraer. Por eso digo que los cuadros figurativos son abstractos ¡hay que abstraer para pintarlos! Y luego se llega a reconocer el modelo ¡más o menos!

A veces no se llega a reconocer, porque el pintor ha puesto el acento en una característica totalmente genérica: que los modelos son el pretexto para pintar un cuadro. Y al minimizar este rasgo estos cuadros son los típicamente abstractos.

Pero hay cuadros que para pintarlos no se ha hecho uso de un pretexto de la realidad visual. sino que se ha pintado sobre el soporte para obtener un ente estético ¡Que, verdaderamente, es lo que se hace siempre: cubrir con pintura la cara anterior de los cuadros! Estos que, como siempre, están pintados, pero que representan nada, ni evidente, ni crípticamente, son los cuadros concretos.

Mis cuadros, por lo general, son cuadros concretos. Como son concretos los de mi amigo Waldo Balart por ejemplo.

Pero ¿son concretos todos los cuadros geométrico?

Tengo mis dudas. Por ejemplo los cuadros de mi admirado Ellsworth Kelly a veces son abstractos, porque se inspira en una realidad bastante geométrica, como, por ejemplo en su cuadro de la ventana o los que presentan la proyección de la barandilla sobre los peldaños de una escalera. De hecho se habla de "abstracción geométrica".

¿Es esta una disquisición importante?


Pues la verdad es que no. Porque cuando dije que todos los cuadros se parecen por detrás me callé algo: que también todos los cuadros se parecen por delante ¡todos los cuadros son soportes cubiertos de pintura!


domingo, 4 de septiembre de 2016

Primos segundos.

PRIMARIOS Y SECUNDARIOS.

Una vez leí, y no recuerdo dónde, que cualquier grupo de colores es de colores primarios, puesto que mezclados entre sí dan lugar a colores secundarios. que no tienen que ser obligatoriamente magenta, cian y amarillo, o rojo verde y azul. Por ejemplo, blanco y negro son colores primarios de una infinita gama de grises. Y rojo y violeta primarios de una infinita gama de púrpureas.

Por otra parte no hay grupo de primarios que puedan producir todos los colores habidos y por haber. Los hay, como los citados magenta amarillo y cian, que dan lugar a muchísimos colores, pero no a todos los concebibles. Y es sabido que en la imprenta se añade un cuarto primario, el negro, con lo que se amplía la gama notablemente.

Pero entre todos los primarios posibles hay unos especialmente fértiles, que suelen pasar desapercibidos. Son los "secundarios" de las llamadas mezclas sustractivas: NARANJA, VIOLETA y VERDE.

Son estos:

¿Y cómo se llaman?

Este es un tema peliagudo. Se preguntaba el pintor José María Iglesias ¿Son colores aquellos que no tienen nombres?

Y hay muchos que no los tienen, y en tal caso los tienen prestados.

Por ejemplo, vamos a pensar en colores obtenidos al mezclar pinturas:

Si mezclamos rojo con blanco se produce otro color distinto y con distinto nombre: el rosa.

Si mezclamos rojo con negro se produce un color distinto, con nombre distinto, que es el marrón.

¿Y si mezclamos azul con blanco? Pues depende de donde preguntemos, porque si lo hacemos en Andalucía ese color tiene otro nombre, celeste, pero si preguntamos en Madrid será azul celeste, o azul claro, pero azul.

Si mezclamos azul con negro es azul en todos sitios, azul pizarra, o azul oscuro, pero siempre azul.

¿Y si mezclamos verde con blanco? pues seguirá siendo verde, verde claro y con negro verde oscuro.

Y rojo con amarillo da naranja, mientras que verde con amarillo da verde. Y rojo con azul da violeta y verde con azul da verde, puede que verde turquesa, pero verde.

Volvamos a nuestros "secundarios" producidos por los "secundarios" VERDE, NARANJA y VIOLETA.

VERDE y NARANJA da un color pardusco parecido a un ocre frío.

NARANJA y VIOLETA produce una especie de marrón

Y VIOLETA con VERDE una especie de verdoso azulado turbio.

Esta es una gama extraordinariamente interesante que nunca he utilizado.


¡Pero ese es un pecado del que pienso redimirme inmediatamente!



sábado, 3 de septiembre de 2016

El origen más remoto.


GIGANTES BURRICIEGOS.

La verdad es que somos muy petulantes. Porque cuando nos preguntamos si habrá vida en otros mundos lo que nos estamos preguntando es si habrá extraterrestres. Seres más o menos como nosotros. un poco mayores, un poco más pequeños. Con un número mayor o menor de extremidades. Pero inteligentes como nosotros. Vida inteligente, como la nuestra. A la vista de lo visto ¡hay que tener moral!

Si definimos a un ser vivo basta con decir que tiene capacidad de alimentarse y de autorreplicarse ¡nada más y nada menos!

Que otros mundos estén habitados por gente semejante a nosotros ¡vaya Vd. a saber! pero que esté habitado por seres parecidos a nuestras bacterias es algo que se está mostrando cada vez más probable.

En El País del 1 de septiembre aparece un interesantísimo artículo titulado "El fósil más antiguo del planeta" en el que se dice que unos científicos australianos han encontrado el fósil más antiguo, hasta la fecha en un lugar que ahora está libre de hielos y hasta hace poco cubierto por hielos perpetuos.

No se trata de un animal o de una planta fosilizados, sino de una colonia de procariotas, seres unicelulares sin núcleo, un estromatolito. Los australianos de eso entienden un rato, porque en Australia están los estromatolitos más afamados.

Con este descubrimiento la evidencia de la vida en la Tierra alcanza los 3.700 millones de años, cuando antes estaba en 220 millones de años menos. La tendencia es a situar el origen de la vida en la Tierra en 4.000 millones de años. Y considerando que se cree que la propia Tierra se originó hace 4.500 millones de años está más que claro que madrugó la madrugada.

Además se supone que en la época en que se originó la vida en la Tierra sufría nuestro planeta el más terrible bombardeo de asteroides. Por lo que se piensa que no es que la vida se viera perturbada por tan terribles bombardeos, sino más bien que probablemente aquellos asteroides fueron los que sembrarían la vida en nuestro mundo. De modo que va ganando terreno la hipótesis de la panspermia, herética durante mucho tiempo y cada vez más plausible.

Hoy por hoy siguen siendo los procariotas los seres vivos predominantes en nuestro planeta. Los eucariotas, aparecieron 2.000 millones de años más tarde. Nosotros pertenecemos a la estirpe de simbiontes pluricelulares de eucariotas.

Decimos de los unicelulares que son minúsculos e invisibles. No son nada de eso. Nos parecen así que es otra cosa, porque nosotros somos mayúsculos, gigantes y además cegatos, porque no podemos ver a esos seres unicelulares a simple vista.


Somos una estirpe de gigantes marcados por la sexualidad y la muerte. De modo que estamos enclaustrados en nuestro planeta y ya no podemos salir de aquí. Viajar a Marte, que está aquí al lado es un problema terrible ¡es que tenemos el culo muy gordo! Y viajar a otro sistema solar, aunque sea al sistema más próximo, es imposible ¡palmaríamos de viejo por el camino! En cambio los procariotas no tienen ningún problema. Pueden cabalgar en un asteroide que les asegure viaje y manutención. Y durmientes o vigilantes, replicándose cuando viniera al caso pueden viajar de un mundo a otro sin mayor dificultad.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Tinajas reposteradas.


SONIDOS CORTADOS Y COSIDOS.

De la FUNDACIÓN AMELIA MORENO he recibido la amable invitación a realizar una instalación en el conjunto de 24 enormes tinajas que caracteriza de modo tan potente el "Espacio-Arte El Dorado" de dicha fundación para el "XIII encuentro de Artistas" en el próximo mes de septiembre en Quintanar de la Orden (Toledo).

Lógicamente mi primera actuación consistió en visitar el lugar y quedé impresionado ante el panorama de tan numerosas y enormes tinajas que son como cascarones vacíos y secos de gigantescos seres que con mucho habrían aventajado en corpulencia y monstruosidad a los también manchegos pellejos de vino del Quijote.

Caí en la cuenta inmediatamente de que en aquellas gigantescas tinajas no había que hacer nada. No había que ocultarlas ni cubrirlas, ni siquiera parcialmente. En todo caso habría que subrayar su presencia, porque a pesar de su enormidad permanecen discretamente arrimadas a la pared en un extremo de aquella nave. Se me ocurrió que lo oportuno sería colgar encima de cada boca una especie de banderola con una letra, y entre todas escribir un mensaje. Después de muchos tanteos en los que sobraban o faltaban letras quedó fijado el texto:

VEINTICUATROTINAJASSECAS.

La primera idea fue emplear letras del estilo de los cuadros de mi próxima exposición en el Museo Francisco Sobrino de Guadalajara en febrero del año que viene, titulada "Extraño Realismo" porque esos cuadros, que llamo "sonidos pintados", "representan" letras.

Más tarde, quedé fascinado por la planicie manchega que se puede observar desde el piso superior de la Fundación, que es como el puente de un navío varado en medio de un mar seco, desde el que puede verse el oleaje de los trigales y las bandadas, no de peces, sino de conejos. A la vista de aquello me pareció que lo propio sería emplear las letras del código náutico de banderas, como una evocación de mi admirado amigo Eduardo Sanz.

Precavidamente consulté a Manuel Lorenzo, que es mi geólogo de cabecera, y me dijo que no. Que la Mancha no tiene esa configuración de cuenca marina debida al efecto de las saladas aguas del mar, sino a otras aguas más dulces, pluviales y fluviales que arrastraron los sedimentos rebajando cumbres y rellenando oquedades.

Como hay que ser leal con la realidad, y las metáforas que no van a su favor hay que rechazarlas, abandoné la idea del seco mar de la Mancha y de sus náuticas banderas.

Me centré de nuevo en la idea de señalar cada una de las tinajas con letradas banderolas fabricadas con fieltros de colores, guiándome del sistema cromático que hace tiempo he urdido, aprovechando el hecho de que 24 es la suma de: 3 "biacromías" formadas por blanco, negro y gris, de 6 monocromías en dos tonos, de 6 bicromías de colores contiguos en el "círculo cromático", de 3 bicromías de colores primarios, de 3 bicromías de colores secundarios y de 3 bicromías de colores complementarios.

Por otra parte las composiciones cromáticas con esas gruesas telas nos lleva a unos objetos de nombre desconcertante: los "reposteros".

Desconciertan porque nada tienen que ver con la repostería, sino que parecen tapices, aunque no están tejidos con hilos de colores sino compuestos de telas cortadas y cosidas. por lo que, en este caso los "sonidos" no están pintados sino "cortados y cosidos".


Cuando redacto este texto estoy enfrascado en la realización de estas piezas. Espero que al final encajen perfectamente. 


Este texto lo redacté para ser incluido en http://www.eldorado.org.es
que es la página web  donde se ofrece toda la información relativa a XIII Encuentro de Artistas de la Fundación Amelia Moreno en Quintanar de la Orden, provincia de Toledo, al que todos estáis invitados.



lunes, 18 de julio de 2016

" En este mundo traidor..."

¿QUÉ ES ESA COSA LLAMADA ARTE?

Arte es la maña que se da uno para hacer cosas.

Pero, generalmente, eso se sublima. De modo que arte es algo buenísimo, fantástico, maravilloso. Y un objeto artístico es una OBRA DE ARTE ¡que alucina! Y un ARTISTA alguien capaz de tales milagros.

Creo que el arte es magia como ya había dicho: http://salterio.blogspot.com.es/2016/05/teologia-subyacente.html". No hay que poner demasiado color en ello, ni tampoco quitárselo del todo.

Un mago es un tipo que hace cosas que parecen imposibles ¡Pero que uno las ve! Y no tiene más remedio que creer lo increíble. Y eso desconcierta y fascina.

Hace trucos, presentando una situación, operando inadvertidamente y obteniendo resultados inesperados, que, ya digo, son increíbles.

¿Hacen trucos los artistas?

Pues no exactamente. Disponen de aprendizajes que no son del dominio público y pueden hacer, y hacen, cosas admirables.

En el arte tradicional y poco sofisticado el paralelismo entre artista y mago es clarísimo, porque pinta un retrato, un bodegón o un paisaje en su lienzo, con sus pinturas y con esas manitas que se han de comer la tierra ¡que es que parece una foto! Es evidente que eso es algo que no está al alcance de todo el mundo ¡Es un artista! y el cuadro ¡Una obra de arte!

¿Y si en vez de un artista convencional tenemos uno más sofisticado, como Tapies, por ejemplo?

En realidad es lo mismo, porque tiene un público que lo admira profundamente, que piensa que hacer eso no está al alcance de todo el mundo. Y que es un artista, y que sus cuadros son obras de arte.

¿Y qué le parece ese "arte sofisticado" al público "convencional"?

Pues que esos cuadros son una kk. Son tan malos "que los puedo hacer yo". Es decir que carece de esa capacidad propia de esos seres excepcionales que son los artistas.

¿Y qué le parece ese "arte convencional " al "público sofisticado "?

Pues que esos cuadros carecen de valor, y que pintar de ese modo está al alcance de cualquiera que tenga el humor de dedicar uno o dos años de su vida a aprender el modo de hacerlo. Eso no lo puede hacer cualquiera a bote pronto, como no puede hacer malabares con pelotitas o con mazas, pero que si está dispuesto a ensayar puede lograrlo.

Para mi nieto Nico un artista tiene que tener "mérito" porque si no lo tiene lo que hace no es arte. y eso que él piensa lo debe pensar mucha gente. En realidad no estoy de acuerdo con mi nieto en eso, porque pintar un cuadro siempre tiene mérito, le salga como le salga. Porque si le sale mal ¡no va a ser a mala idea! Es que no lo puede hacer mejor. Y eso, justamente, es lo que les pasa a lo más grandes artistas. Aparte de que lo que a uno le parece mal a otro le puede parecer bien y viceversa.

Todo eso sin tener en cuenta el entramado social correspondiente de autoridades que influyen sobre el público determinando que la obra de unos artistas sea muy difundida, o poco, o nada. Y también apreciada a bombo y platillo o despreciada con cajas destempladas. De modo que a lo largo de la historia algunos artistas han sido denostados y luego elevado a las más altas cumbres, como es el caso de Van Gogh. O el de Murillo, que parece montado en montaña rusa porque ha pasado, y pasa, por una sucesión de periodos de gran gloria y otros de gran descrédito.


En resumidas cuentas, que lo que se presenta como muy sólido resulta que en el fondo es líquido, si no gaseoso y evanescente. 


El factor dichoso.


MI AMIGO RÁBIDA HUELVA.

Tengo un "migo de Face Book" que se llama Rábida Huelva.

No es un hombre ni una mujer. Es una casa, es el Instituto La Rábida de Huelva.

Los "amigos" de Face Book no son amigos en sentido literal. aunque la mayoría de mis "amigos de F. B." son verdaderamente amigos míos.

El ser "amigo de F. B." supone un "plus". Es como si acentuara la amistad. La redefiniera, la desempolvara. De modo que cuando se encuentra uno con un "amigo de F. B." da más alegría, porque esa es una situación preferencial.

Pero claro, cuando el amigo no es una persona, sino una casa, como es el caso del Instituto La Rábida, la situación resulta más chocante. Aunque quien dé vida a ese "amigo" sí que es una persona, o varias personas. Pero ninguna de las personas que habitában ese Instituto la Rábida cuando yo lo habité.

Ese instituto fue algo fundamental en mi vida. Allí comencé a navegar orientado en este mundo. Yo había sido un niño triste, infeliz. Y no es porque estuviera falto de cariño. Mis padres me adoraban. Pero, seguramente esa desazón se debió a que en mi calle, la Calle Velarde, no había más niños que yo.

Me llevaron al mejor colegio imaginable, al Colegio Francés, donde estuve muchos años. Pero no me sentía a gusto. Porque no dejaba de ser aquel un paradigma extraño. Menos mal que al final de mi vida colegial me llevaron al Colegio Ferroviario.

Mi clase no era propiamente del Ferroviario, sino que la había alquilado Don Francisco Vizcaíno, un maestro represaliado que allí daba sus clases, al estilo predictatorial, adictatorial y netamente laico.

Recuerdo de esas clases muchas cosas, como las lecturas del Quijote y los dictados que eran de libros apasionantes: "Platero y yo",."El cartero del rey y la luna nueva" de Rabindranath Tagore en la traducción de Zenobia Camprubi, "Flor de leyendas" de Casona.

Esa clase pertenecía a la modalidad pedagógica de "enseñanza integrada" que consiste en que se agrupan alumnos de diversas edades. En esa clase los mayores enseñaban algunas materias a los más pequeños, como, por ejemplo geografía en los mapas.

Debido a esas diferencias de edad un día, al inicio de la cuesta del instituto, me encontré a un antiguo compañero que ya estaba en el instituto y me dijo:

"Los profesores del Instituto saben más que Don Francisco."

¡Imposible! pensé, porque Don Francisco sabía todo lo que me parecía que se podía saber: Matemáticas, lengua, literatura, historia, geografía...¿Qué más se puede saber?!

Bueno, pues cuando estuve en el Instituto pude comprobar que aquellos profesores sabían más que Don Francisco ¡mucho más!

No estaba el instituto totalmente a salvo de las influencias del régimen ¡estamos hablando de los años cincuenta! los primeros dos tercios de esa década nada menos. Pero, salvo "impurezas", en aquella casa reinaba la razón y la verdad científica.

No voy a aburrir ahora a nadie con batallitas del instituto. Pero allí fue donde aprendía a ser libre y a ser feliz. Paisaje de felicidad que, salvo terribles lagunas, habito ininterrumpidamente desde entonces.

A partir de aquello me parecía que no había mejor profesión en el mundo que la de Catedrático de Instituto. Profesión que alcancé en su día tras durísimas oposiciones, y ejercí durante muchos años. Hasta que en un momento aciago la fulminaron, haciendo desaparecer el Cuerpo correspondiente, con lo que me fui voluntariamente con la música a otra parte. Pero tampoco con esto voy a dar más brasa.

He visto, más bien escudriñado, las cientos de fotos de mi amigo el Rábida de Huelva, a ver qué huellas de mi tiempo podría descubrir. Y salvo el perfil exterior del Instituto apenas si he podido reconocer algo más. Porque salí de allí hace casi 60 años, cuando aún no estaba terminado el edificio completamente.

Solo un reproche: ¡Habría que poner pie a más fotos!


Ah! Y a los habitantes del Instituto La Rábida ¡muchas felicidades! Porque vivís en el mejor de los mundos.